Hemos terminado la construcción de la escuela-taller de costura
Yokkuté alcanza un hito fundamental: la finalización del edificio de la escuela-taller. No es solo un edificio: es el primer resultado tangible del trabajo colectivo, del compromiso de los socios y de una manera de hacer basada en la confianza, la cooperación y el respeto.
¿Qué se ha conseguido?
Se ha construido un edificio formativo polivalente pensado para acoger la primera escuela-taller para niñas, centrada en la formación en costura y complementada con alfabetización básica. El edificio cuenta con:
Un aula principal amplia, que estará equipada para la formación (pizarra, máquinas de coser, mesa de corte) y para actividades educativas básicas.
Dos almacenes para guardar material y equipamiento.
Un espacio de servicios.
La preinstalación de un espacio exterior cubierto, pensado para el futuro, que permitirá disponer de sombra para descansos y actividades al aire libre.
Instalación eléctrica completa mediante placas solares, imprescindible en un pueblo sin red eléctrica, que permitirá iluminación interior y el uso de algunas máquinas eléctricas.
Aunque la mayoría de las máquinas de coser serán a pedal, el centro contará también con máquinas eléctricas que permitirán realizar trabajos más elaborados y mejorar la calidad de la formación.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Un proceso artesanal y comunitario
El camino hasta este punto ha sido lento y complejo. Tras definir el proyecto del centro de formación y contar con un diseño inicial realizado por un arquitecto, el proceso se trasladó al terreno, donde la construcción se ha adaptado a las indicaciones de los constructores.
Todo el proceso se ha basado en:
Búsqueda de presupuestos y materiales en la zona, trabajando directamente con personas del pueblo.
Confianza en la comunidad y el equipo, encargando la gestión de compras, la negociación con constructores y la ejecución de la obra.
Uso de materiales de la zona: arena, piedras, cemento e hierro.
Fabricación artesanal de los ladrillos en el propio pueblo, uno a uno, mezclando el material a mano y dejándolo secar al sol antes de iniciar la construcción.
Excavación manual de la cimentación y levantamiento progresivo del edificio.
Este sistema, bastante lento, ha marcado el calendario del proyecto, pero también lo ha dotado de un valor añadido esencial: el edificio ha sido construido por y para la comunidad.
Un primer hito
La finalización de la escuela-taller representa el primer gran logro material de Yokkuté en la zona. Es el primer edificio construido gracias al trabajo, la implicación y las aportaciones de sus socios, y constituye la base sobre la que se desplegarán otros proyectos futuros vinculados a educación, salud, agua y desarrollo comunitario.
Hoy Yokkuté no solo celebra un edificio terminado. Celebra el inicio real de un proyecto transformador, con vocación de permanencia y con un objetivo claro: ofrecer oportunidades formativas a las niñas y contribuir a cambiar realidades desde la raíz.