Éxito del primer viaje de voluntariado de Yokkuté con un gran número de intervenciones odontológicas
Este agosto se ha llevado a cabo el primer viaje de Yokkuté con voluntarios, un momento clave para el proyecto tanto a nivel operativo como humano. Este viaje ha permitido realizar numerosos trabajos, así como el contacto directo con la comunidad y sus necesidades.
Uno de los ejes centrales del viaje fue la atención odontológica. Aunque ya se habían realizado intervenciones en ocasiones anteriores, esta vez fue posible hacerlo de forma mucho más organizada y efectiva. Se llevó a cabo un registro detallado de las personas atendidas, se amplió el número de intervenciones y se mejoraron las condiciones de trabajo. Esto fue posible tanto por la disponibilidad de un espacio adecuado en el nuevo edificio de la escuela-taller, como por el material odontológico trasladado desde España, obtenido en gran parte gracias a donaciones.
El viaje también sirvió para avanzar decisivamente en la puesta en marcha de la escuela-taller para niñas. Se realizó el registro de las niñas del pueblo para poder iniciar el proceso de matriculación.
Más allá de los aspectos técnicos y logísticos, la presencia del voluntariado permitió llevar a cabo actividades de dinamización con los niños y niñas del pueblo, generando espacios de encuentro, juego y aprendizaje compartido. Asimismo, se realizó un registro fotográfico de todas las acciones desarrolladas y del estado de las obras, fundamental para documentar el proyecto y dar visibilidad al trabajo realizado.
Durante el viaje también se celebraron reuniones con la comunidad, con el equipo local de trabajo de Yokkuté y con las autoridades locales y provinciales. Estos encuentros fueron clave para escuchar activamente las necesidades del pueblo, identificar prioridades y orientar los próximos proyectos de la organización. Al mismo tiempo, sirvieron para explicar los proyectos ya en marcha, reforzar la confianza mutua y cerrar detalles relacionados con el funcionamiento diario de la escuela-taller.
Este primer viaje de voluntariado ha consolidado el vínculo entre Yokkuté y la comunidad, demostrando el valor del trabajo conjunto y sentando las bases para el desarrollo de futuros proyectos.